Cultura del error

En el ámbito del desarrollo de personas y negocios, la cultura del error hace referencia a la forma en que […]

En el ámbito del desarrollo de personas y negocios, la cultura del error hace referencia a la forma en que una persona, un equipo o toda una organización interpreta el error.

Algunas personas piensan que un error es un problema, algo que hay que evitar a toda costa. Otras personas creen que son una oportunidad, que pueden servir para aprender y mejorar.

¿Y tú, cómo interpretas tus errores? 

¿Cómo se interpretan los errores en tu equipo? ¿Y en tu organización?

En este post te presento algunas ideas que pueden facilitar el diseño de una cultura del error que contribuya al desarrollo de personas, equipos y negocios.

¿Qué es el error?

En este contexto vamos definir el error como un resultado diferente de lo que se considera correcto, acertado, deseado, esperado.

Consecuencias

El error puede tener consecuencias de todo tipo. Un error te puede costar tiempo o dinero, puede causar dolor o una lesión. Un error puede afectar a tus relaciones y también a tus emociones.

Atendiendo a sus consecuencias podemos calificar un error como más o menos  leve o grave.

¿Se puede evitar el error?

¿Cuánto tiempo pasará hasta tu próximo error error? Quizá este tipo de pregunta sea más adecuada ¿Cuándo? ¿En qué ámbito ocurrirá? ¿Qué consecuencias tendrá?

Son preguntas más adecuadas porque el error es inevitable. Antes o después algo se desviará de lo que se considera correcto, acertado, deseado, esperado.

Asumirlo y gestionarlo de forma constructiva es lo más provechoso.

¿Cómo gestionar el error?

Antes de responder a esta pregunta vamos a ver algunos ejemplos de cómo la gestión del error puede ser constructiva y contribuir al desarrollo de personas, equipos o negocios, o todo lo contrario.

Riesgo

Si interpretamos el error como algo simplemente malo, indeseable… si intentamos evitar el error a toda costa, estaremos condicionando nuestra capacidad para asumir riesgos.

Y resulta que el riesgo también forma parte del desarrollo de personas y negocios. Como dice la sabiduría popular, “quien no arriesga no triunfa”.

Iniciativa

En una ocasión, un cliente me preguntó si podía hacer una formación de iniciativa, porque su equipo, según decía, no tenía iniciativa.

Se me ocurrió preguntarle ¿qué pasa en este equipo, en esta organización, cuando alguien se equivoca? Puedes imaginar su respuesta, en esa organización el error se castigaba, esa era su cultura del error, así lo interpretaba la organización: el error no se puede permitir.

La iniciativa implica probar, asumir riesgos y por tanto posibilidad de cometer errores. Si castigas los errores inhibes la iniciativa, la anulas. Tu cultura del error puede impedir la iniciativa.

Aprendizaje vs Fracaso

Un elemento nocivo que forma parte de la cultura del error de muchas personas, equipos y organizaciones es la interpretación del error como fracaso. Cuando las cosas no salen bien, cuando ocurre el error, lo consideran un fracaso.

Una alternativa muy interesante es considerar el error como una oportunidad de aprendizaje.

«Hace poco me preguntaron si iba a despedir a uno de mis empleados que había cometido un error que le había costado a la empresa 600.000 dólares. No, respondí, acabo de gastarme 600.000$ en formarle”.

Thomas J. Watson, fundador de IBM.

Podemos aprender de los errores, y mucho. 

Ya hemos dicho que los errores pueden tener consecuencias, en este caso un coste económico considerable.

Imaginemos que Watson hubiese despedido a ese empleado y que lo hubiese contratado la competencia:

Por una parte, si el empleado aprendió la lección del error, esa formación habría costado 600.000$ a la compañía y se la habría regalado a la competencia.

Por otra parte, si ese error hubiese sido consecuencia de una iniciativa del empleado, que como consecuencia de su error hubiese sido despedido, ¿cómo afectaría esa cultura del error a la iniciativa del resto de empleados?

En PNL (Programación Neuro-lingüistica) una importante presuposición es que:

No existe el fracaso, todo es aprendizaje.

Aquello que llamamos fracaso no es mas que un resultado distinto del esperado, un error,  que ofrece información valiosa, que nos acerca al logro del objetivo.

Un célebre personaje nos dejó una frase que ilustra muy bien esta distinción. Thomas Alva Edison dijo que no inventó el filamento de la bombilla sino miles de maneras de no inventarlo.

Para Edison, cada supuesto fracaso no era tal, sino un resultado distinto del deseado, un error, que le daba información que le acercaba a lo que buscaba.

¿Cómo gestionar el error?

Asume que el error forma parte del desarrollo de personas, equipos y negocios.

Prepárate: mide los riesgos, asume solo aquellos que te puedas permitir, intenta minimizar sus consecuencias.

Cuando ocurre el error aprovéchalo como una valiosa oportunidad para aprender y mejorar.

Y procura no repetirlo (significaría que no aprendiste), mejor aprender de nuevo errores.

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